La concentración de CO2 máximos históricos

El planeta en su conjunto superó la cifra de 400 partes por millón del principal gas de efecto invernadero. MAS

El CO2 es el principal gas de efecto invernadero. PATRIK STOLLARZ AFP
El CO2 es el principal gas de efecto invernadero. PATRIK STOLLARZ AFP

 

Chiloé (Chile): salmoneras y desastres naturales

Archipiélago de Chiloé (Chile)
Archipiélago de Chiloé (Chile)

Allá donde el mar Pacífico besa la tierra.

Donde la luz misteriosa encierra el misterio de la luz.

Donde el silencio se llena de sonidos cuando la Cruz del Sur las ilumina.

Allá donde las casas se mueven por los caminos y las manos se unen para decir compañeros.

Donde el Curanto es sabor de solidaridad del pueblo.

Cerca del Fin del Mundo.

Donde volcanes y glaciares van abriendo paso a los fríos blancos.

Donde se abrió el cielo y te dije amor.

Están ellas: orgullosas, libres, unidas por las mareas…

Está el Archipiélago de Chiloé.

J Rivillo

 

16 de mayo 2016 elmostrador
16 de mayo 2016 elmostrador
Alcaldesa de Ancud (Chiloé-Chile-) interpone querella criminal: “Los vertidos no cumplen la normativa legal vigente”(…)La querella se suma a un Recurso de Protección que fue acogido a tramitación en la Corte de Apelaciones de Puerto Montt y que como indicó la Alcaldesa Soledad Moreno, buscan no sólo hacer claridad sobre un tema en el que hay mucha especulación, sino responsabilidades y eventuales indemnizaciones por el daño causado.

 

 

 

Dia Meteorológico mundial 2015

http://recicladoyecologia.com/
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Enfermedades emergentes: migraciones y cambio climático

 

http://esmateria.com/2013/10/24/solo-el-4-de-los-nuevos-medicamentos-es-para-las-enfermedades-de-los-mas-pobres/
http://esmateria.com/2013/10/24/solo-el-4-de-los-nuevos-medicamentos-es-para-las-enfermedades-de-los-mas-pobres/

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Evolución del Clima, han alertado sobre la relación entre el cambio climático y la salud de la población, reconociéndose inclusive la existencia de un vínculo entre los organismos vivos —entre ellos los seres humanos— y los procesos de desarrollo de enfermedades, especialmente infecciosos.

Entre otros destacan: las variaciones en la fenología de ciertos organismos, lo que favorece la aparición o rebrote de patologías. Además, consideran el impacto de los cambios de temperatura, pluviosidad o humedad que introducen otras alteraciones en los ecosistemas que inciden sobremanera los procesos de desarrollo de enfermedades.

Por ello y aunque son diversos los factores que pueden incidir en la epidemiología de enfermedades, científicos españoles expertos en cambio climático han recomendado una evaluación del impacto en la salud, de la misma manera que se ha hecho en otros países.

Al mismo tiempo, el aumento de los movimientos migratorios, ya sea por razones de turismo, trabajo o huida de situaciones extremas (guerras, hambrunas, pandemias, etc.) también tiene una gran influencia en la distribución temporal y espacial de las  patologías. Es así como la transmisión de enfermedades, su incubación y desarrollo pueden verse favorecidos por diversas causas asociadas a la migración. La posibilidad que los individuos viajen por todo el planeta incrementen las posibilidades de contagio de los elementos patógenos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS)[1] advierte de los riesgos epidémicos actuales en todos los continentes, un aviso que deben tener en cuenta todos los países incluyendo algunos de los más desarrollados como Estados Unidos, Canadá, Australia, Gran Bretaña, Francia o Alemania.

El aumento de los movimientos masivos de población y los cambios ambientales han favorecido la propagación de enfermedades y la aparición de una serie de categorizaciones, entre las que destaca la de nuevas enfermedades, que engloba a las emergentes y a las reemergentes.

Según el artículo: “Enfermedades emergentes, mucho más de lo mismo (2001) del Doctor Manuel Corachán”, se definen como enfermedades emergentes aquellas que se consideran como verdaderamente nuevas, las ya existentes pero que no se habían reconocido y las conocidas pero que están ampliando geográficamente su área de transmisión.

Según es posible constatar en el Informe de Evaluación Preliminar de los Impactos en España por efecto del Cambio Climático (2005), España se ha transformado no sólo en lugar de tránsito obligatorio de personas, sino en receptor de altos índices de inmigración debido a su situación geográfica y condiciones climáticas.

La mayor relevancia de los colectivos migrantes con mayor movilidad, por sus características singularidades de trabajo o de ocio (Reino Unido, Italia, Alemania o Francia), es un indicador que puede orientar sobre la existencia de un mayor número de personas en contacto con poblaciones de riesgo, que unidas a las que se encuentran de por si en semejante situación, se incrementa exponencialmente la población en peligro.

Todo ello empieza a dar pistas de que se puede evitar la tentación de identificar, exclusivamente, a las personas de unas determinadas nacionalidades como origen y  transmisoras de enfermedades con capacidad para convertirse en pandemias.

Como ejemplo: de los países identificados como zona de especial afección del Ébola, Nigeria, Guinea Conakry, Sierra Leona y Liberia, la representación en la procedencia de los inmigrantes, regulares y no regulares, en España no alcanzó el 1% durante el año 2013

Ello nos lleva a dar una llamada de atención pública que la capacidad que tienen unas determinadas enfermedades, con capacidad de convertirse en pandemias globales, de abandonar sus zonas geográficas, no sólo es debido a los emigrantes que vienen huyendo de las condiciones socio-económicas-naturales de los países pobres, sino que también pueden ser por motivos tales como el cambio climático o el turismo.

Imponer medidas que observen un rigurosos control de fronteras o decretar un aislamiento internacional,  sobre las personas que provienen de los países donde estan localizadas enfermedades de alto riesgo, es soslayar una realidad social, natural y económica que sólo conduce a la reproducción del problema.

Por ello la única forma de evitar que enfermedades como el Ébola se convierta en una pandemia global, no es dotar de cuantos medios sean necesarios para expatriar a los nacionales e impedir la entrada a los extranjeros que provienen de las zonas de riesgo, es dedicar cuanto recursos sean necesarios para combatir las enfermedades de los pobres: el Ébola, la Malaria, la Prevención del VIH/sida, Enfermedad del Sueño, Enfermedad de Chagas o el Dengue. evitar la pobreza.

Se puede concluir que lo que está sucediendo actualmente con la enfermedad por el virus del Ébola es un toque de atención a la necesidad de una cooperación internacional para poner por encima de los intereses de la farmacéuticas, de la industrias contaminante, de las grandes financieras o de los gobiernos del silencio, los intereses de la sanitarios de la humanidad.

 

[1] Véase la página web de la OMS y de manera especial el semanario Weekly Epidemiological Record en: http://www.who.int/infectious-disease-report/idr99-spanish/pages/ch10text.html. Fecha de la visita: 3 de mayo de 2008.

[2] Fuente INE. Datos del 1/1/2014. http://www.ine.es/jaxi/tabla.do, revisado el 15/8/2014

[3] Fuente INE. Datos 1/1/2014. http://www.ine.es/jaxi/tabla.do revisado 15/8/2014. Y elaboración propia

Calentamiento climático de la península Antártica

Desde la segunda mitad del siglo pasado se registra una tendencia al calentamiento climático en toda la región de la península Antártica. Su tasa de calentamiento se ha cuantificado en 0,5 ºC/década, uno de los mayores aumentos de temperatura que se está registrando en la Tierra, informa la Universidad de Oviedo, que participa en el proyecto internacional «HOLOANTAR», que evalúa la incidencia del cambio climático sobre el continente helado a través del estudio de las zonas deglaciadas…. Más ABC.es  NATURAL  7/8/14 frente-glaciar--644x362

Los refugiados del Cambio Climático

La incidencia del Cambio Climático en los desastres naturales, según van pasando los años, va tomando una mayor relevancia, lo que conllevará más desertización, un progresivo aumento de enfrentamientos por el agua, escasez creciente de alimentos, problemas de salud o un aumento de las contiendas bélicas por el control de los recursos. En definitiva mayor pobreza y conflictos sociales y ambientales.

Aunque es difícil cuantificar y predecir la incidencia y consecuencias exactas de éste, como fenómenos aislado, es evidente que se están aumentando las condiciones para que un número importante de personas se conviertan en «Refugiados del Clima».

Ya en 1976 Lester Brow advirtió de la aparición de los «Refugiados Medioambientales» «…El Cambio Climático aumenta la vulnerabilidad de comunidades enteras, que se ven obligadas a abandonar sus hogares y son empujadas hacia zonas en conflicto o hacia el exilio…» (Centro de Información de la Naciones Unidas (CINU). Son las conclusiones que presentó Antonio Guterres (Alto Comisario de las Naciones Unidas para los Refugiados), en el marco de la Conferencia Río+20.

Por su parte ACNUR hizo un llamamiento, en el mismo foro «…a la existencia de refugiados que son desplazados forzosos por los cambios extremos del clima…» (Inter Press Sevis).

Así mismo, La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) no considera a los refugiados por el Cambio Climático, pero la definición que plantea de migrantes ambientales dice así: «Los migrantes por motivos ambientales son personas o grupos de personas que, por razones de cambios repentinos o progresivos del medio ambiente, que afectan adversamente su vida o sus condiciones de vida, se ven obligados a abandonar sus lugares de residencia habituales o deciden hacerlo ya sea con carácter temporal o permanente, y que se trasladan a otro lugar de su propio país o al extranjero.» Se utiliza el término «medio ambiente» aunque todas sus referencias pueden ser sustituidas, sin necesidad de forzar la redacción, por Cambio Climático.

De todos modos la OIM plantea que esta definición es una forma de recoger la complejidad del tema.

La falta de consenso en la referencia a su consideración, por los organismos internacionales, hace que sigan en un vacío legal y asistencial. Pero la existencia de personas que son expulsadas de sus lugares de origen como consecuencia de las modificaciones que se están produciendo en la irregularidad climática, que hizo posible su asentamiento, les convierten en otros refugiados, que antes o después se les tendrá que dar el mismo tratamiento personal y jurídico que al resto de los refugiados.

Aunque los estados de acogida y organizaciones internacionales no les consideren, por no reunir las condiciones para entrar en las categorías que señala el Convenio de Ginebra de 1951 y el protocolo de Nueva York de 1967, los «Refugiados del Clima» son una realidad social, económica y medioambiental que antes o después puede afectar a un número significativo de la población mundial.

Desahuciados por nosotros

Nos lavamos; comemos, los que tenemos para comer; cuando estamos enfermos, los que podemos vamos al médico.

¿Por qué a la otra casa no?. Es absurdo los que nos vamos somos nosotros, ella posiblemente permanecerá.

Y nos vamos todos: los que la cuidan y los que la descuidan, los que tienen todo y los que no tienen, los poderosos y los debiles. La fecha de caducidad la estamos marcando nosotros: la humanidad.

Si ella nos echa, “aki no keda ni dios” (Eskorbuto)

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