Trump y Alemania de 1930

Trump es un resultado pos-fascista promovido por el capital financiero y las grandes corporaciones transnacionales.
Estos han fomentado el encanallamiento de la población para mantener y aumentar sus tasas de ganancia en plena crisis del Sistema.
¿Es acaso necesario recordar que es un fenómeno que ya se está produciendo en Europa?
Quizás sea preciso aludir a esa población de la Europa bien pensante que está votando a corruptos, líderes de extrema derecha o a aquellos que proponen la construcción de muros que eviten el paso de los que huyen de las guerras, del hambre o de las catástrofes ambientales.
La cuestión es: si en el proceso iniciado se dan las condiciones que fomenten una situación similar a los años treinta en la República de Weimar.

REFUGIADOS CLIMÁTICOS (desplazamientos forzosos por el Cambio Climático)

Las poblaciones dependientes directamente de los recursos naturales ven cada día más alteradas las condiciones climáticas y ambientales necesarias para sobrevivir. Se está presenciando una degradación ambiental como consecuencia de: conflictos bélicos, sequías, pobrezas, sobre explotación de los recursos, monocultivos, etc.

  Así mismo en los últimos años, se está asistiendo a una serie de fenómenos naturales que están incidiendo como un factor más en esa degradación: un calentamiento generalizado del planeta que la comunidad científica ha empezado a considerar relevante.

La contrastación empírica de su existencia, permite considerarlo como una modificación más rápida de las condiciones climáticas como consecuencia de la acción humana. Estas modificaciones, por convención, se han considerado como un Cambio Climático global.

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 Según el Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) las emisiones de los gases de efecto invernadero (principalmente: dióxido de carbono, óxido nitroso y metano), producidos por la actividad humana, están provocando un aumento de las temperaturas, que podrían ser de 1,4 a 5,8 grados centígrados hasta el año 2100, con respecto a las temperaturas de 1990.

Lo que ello supone, se puede observar en los impactos que en América Latina y en África prevén las últimas proyecciones para el siglo XXI. Estas son entre otras: aumento de la temperatura media, decrecimiento del volumen de los glaciares; cambio en el régimen de las precipitaciones; y el aumento e intensidad de tormentas, huracanes, sequías, olas de calor e inundaciones.

Estos efectos se sentirán principalmente en los sectores productivos agrícola, ganadero y silvícola, en la disponibilidad de recursos hídricos, así como en los asentamientos humanos y en el volumen y estructura de las migraciones.

Las situaciones ocasionadas pueden agravar las desigualdades y la pobreza ya existentes, que en los últimos años habían disminuido en muchas de las regiones deprimidas de los países emergentes.

Provocando que muchos millones de personas se vean obligadas a desplazarse. Ya en 1990, el IPCC, afirmaba que una de las consecuencias más importantes del Cambio Climático sería la emigración masiva de personas, principalmente de los países pobres y emergentes, con menores recursos para financiar la previsión de riesgos y sus mitigaciones.

Se puede observar que como consecuencia de este factor se están produciendo una serie de desplazamientos humanos (Refugiados Climáticos) de las regiones periféricas más deprimidas hacia aquellas que tienen mayores posibilidades de subsistencia o mejores medios para pasar a los países de un alto o muy alto Indicé de Desarrollo Humano (índices diseñados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo-PNUD-). Estas regiones las hemos conceptualizar como Territorios Frontera, en la investigación que soporta este resumen.

 En la actualidad, según el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) 2009 (Superando barreras. Movilidad y desarrollo humano), sólo migra a nivel transnacional el 3,1% de la población mundial, que supone en números absolutos, alrededor de 200 millones de personas y la gran mayoría de los migrantes, unos 740 millones, se mueven en el interior de las fronteras de los estados.

Los cálculos realizados para el año 2050, habrá unos 200 millones de migrantes climáticos. Esta cifra ha sido aceptada tanto en el IPCC como en el Informe Stern (informe encargado por el Gobierno Británico sobre los efectos del Cambio Climático y el calentamiento global sobre la economía mundial).

Las consecuencias meteorológicas y económicas del Cambio Climático han sido mucho más estudiadas que las que afectan directamente a la población y a los flujos migratorios permanentes o temporales.

Sería muy problemático considerar el factor del cambio climático como una causa aislada de los desplazamientos humanos forzosos, al estar estos, habitualmente, interrelacionados con factores socio-económicos, demográficos, políticos o culturales. Pero sí se le puede considerar como determinante para poder analizar con mayor rigor sus consecuencias actuales y en un futuro inmediato, en los cambios sociales que los desplazamientos humanos van a introducir en las regiones de recepción.

El emigrante y la muerte

Gracias Roto por mostrar la realidad,  ¿no nos da vergüenza?.

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Love Has No Labels. Es posible

Seriamos un poco más humanos, felices y habríamos vencido a la oscuridad y al miedo

Mascotas: para Reyes, para el Viejito Pascuero, para Navidad,…

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Corrupción y otros

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SE TERMINARÁ CON LOS POLÍTICOS CORRUPTOS, CON LOS FINANCIEROS SIN ESCRUPULOS, CON LOS RICOS QUE SE HACEN MÁS RICOS A BASE DE LOS POBRES Y CON LOS SEÑORES DE VIDAS Y HACIENDAS.

LO MALO ES QUE SU INSACIABLE USURA Y LA PEQUEÑEZ DE MIRAS DE LOS GOBIERNOS SERVILES: TAMBIÉN TERMINARÁN CON NOSOTROS.

 

Los emigrantes: «la otra justificación de la crisis»

Los gobiernos europeos desde hace varios años, «años de crisis», están acometiendo un proceso de cambio para transformar, a exigencias de los «Mercados», los logros conseguidos a lo largo de los últimos cuarenta años por sus ciudadanos.

Para ello cada vez van necesitando más coartadas que justifiquen las acciones que ejercen sobre sus poblaciones.

Para que el mecanismo funcione hay que buscar elementos precisos que ataquen eficazmente la línea de flotación de sus sistemas sociales, económicos, culturales y comunicacionales.

Todo ello con la finalidad de crear un estado de opinión que facilite el encanallamiento colectivo ante un «culpable», en definitiva buscar un responsable ajeno a los «Mercados». Un catalizador que asuma las tensiones sociales.

La llegada de extranjeros y sus connotaciones xenófobas, es una justificación adecuada para buscar responsables en la modificación de las condiciones de vida de los «nacionales». La aceptación colectiva de que la pérdida de derechos sociales es debida, por una parte a las situaciones provocadas por la crisis y por otra al abuso de  la extensión global de las ventajas sociales, de las que se han «aprovechado» los no «nacionales», son argumentos aceptados sin demasiada contestación por parte de las clases medias europeas.

Argumentos como:

«En la balanza se pone solamente el drama humano de los subsaharianos…y no se tiene en cuenta la gravísima situación que podría producirse si esta inmigración irregular, siempre ilegal, entrase en la Ciudad ( Juan José Imbroda Presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla. España)»…

… «Estos extranjeros contarán con un plazo de seis meses para poder cobrar el paro y pueden perder ese subsidio sino demuestran que están buscando trabajo…debemos ser claros en que tenemos un servicio de salud nacional gratuito, no tenemos un servicio internacional gratuito… (David Cameron, Primer Ministro, Reino Unido)»

… « Horst Seehofer, Jefe del Gobierno Bávaro (Alemania), calificó a los futuros inmigrantes como peligrosos turistas sociales»

Han creado un estado de opinión pública que no sólo sirve para una tolerancia colectiva de la represión de los estados; sino que además, sirve para que el conjunto de los emigrantes, regularizados y no regularizados, sean una excusa perfecta para una modificación torticera de las relaciones laborales, así como unos reajustes de los sistemas de protección social, que facilite la entrada en los fondos de pensiones, la sanidad o la educación pública de las grandes empresas que actúan en los distintos sectores. 

En definitiva un relato que acentúe el miedo a la falta de respuesta estatal a las necesidades básicas colectivas de los«nacionales».

Unas buenas excusas para diluir las transformaciones  de calado que en las estructuras socioeconómicas están sufriendo las poblaciones de los países europeos.

Modificaciones que necesitan los «Mercados» y las grandes empresas internacionales para salir de sus crisis periódicas y dar respuesta a sus estructuras de crecimiento continuo de beneficios.